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    Producción ecológica

La relación del hombre con la tierra ha sido siempre muy intensa. Desde siempre se ha dependido de los frutos que nos daba el campo para la supervivencia y durante muchos milenios nos limitábamos a recolectar lo que éste nos ofrecía. La historia de la agricultura incluyendo la domesticación de plantas y animales se desarrolló alrededor de 10.000 años atrás, aunque anteriores personas comenzaron alterando las comunidades de flora y fauna para su propio beneficio a través de otros medios, como el fuego. Las técnicas agriculturales como la irrigación, la rotación de cultivos o la aplicación de fertilizantes fueron desarrolladas poco después de la revolución neolítica, pero han sufrido avances muy importantes en los últimos 200 años. En el siglo pasado, la agricultura en los países desarrollados, se ha caracterizado por un aumento de productividad, la sustitución del trabajo humano por los fertilizantes sintéticos y los pesticidas, la cría selectiva y la mecanización. Recientemente la agricultura ha estado estrechamente vinculada con una serie de temas políticos, entre ellos la contaminación del agua, los combustibles, los organismos modificados genéticamente, los aranceles y los subsidios agrícolas.

Los crecientes controles a lo largo del siglo XX han ido regularizando los desarrollos y hoy en día la agricultura vuelve a ser una actividad que cada vez está más en consonancia con la salud, la seguridad y el respeto al medio ambiente. A la cabeza de este cambio, se posiciona la agricultura ecológica.

AVANCE DE LA AGRICULTURA ECOLÓGICA

En la actualidad la agricultura ecológica está sufriendo un importante desarrollo debido a diferentes razones. En primer lugar, existe una creciente conciencia de que no podemos seguir deteriorando el medio agrícola y que hay que recuperarlo de los impactos negativos que han producido los métodos convencionales de agricultura sobre el medio ambiente. Además, existe una importante preocupación por la seguridad alimentaria que nos obliga a comercializar productos saludables, con unas propiedades nutritivas intactas y unas características organolépticas cada vez más exigentes.